Entre Líneas
Bienvenidx al alma de 20 Coatis. Soy Lupita Becerra y quiero contarte cómo nació este proyecto, quién soy, qué hay detrás de cada diseño y de dónde vienen los productos que hoy forman parte de nuestro catálogo.
Bienvenidx al alma de 20 Coatis. Soy Lupita Becerra y quiero contarte cómo nació este proyecto, quién soy, qué hay detrás de cada diseño y de dónde vienen los productos que hoy forman parte de nuestro catálogo.
Soy mexicana, nací y crecí en Cozumel, una isla que me enseñó a vivir en conexión con la naturaleza y a observar la belleza en lo cotidiano.
A los 18 años me mudé a Monterrey para estudiar Diseño Industrial en el Tecnológico de Monterrey, donde descubrí mi pasión por transformar ideas en objetos que cuenten historias.
Más adelante estudié Ingeniería en Diseño Industrial en el Politécnico de Madrid, y concluí mi formación con un
Máster en Diseño de Mobiliario en Elisava, Barcelona.
Desde muy pequeña el arte ha sido mi forma de expresión: pinté mi primera obra a los 6 años con dedicatoria a mi padre, y a los 15 tuve mi primera exposición, seguida por la segunda a los 17.
Ambas experiencias marcaron mi vida y me enseñaron que el arte y los objetos pueden permanecer en los espacios y en las personas como símbolos valiosos, de historia y de acompañamiento.
Mis días más felices los viví junto a Yuki, mi mejor amiga de cuatro patas, quien marcó mi infancia y mi adolescencia.
Aunque ya no esté físicamente, sigue siendo mi inspiración diaria para superarme y crear desde un amor genuino.
Yo era esa persona que la llevaba a todos lados, a veces cortaba pedazos de mis playeras para hacerle unas bandanas y que así fuéramos combinando — era mi forma favorita de mostrar nuestro vínculo.
El nombre “20 coatis” nació de algo muy cotidiano en mi vida. La casa de mis papás en Cozumel está rodeada de selva y, todos los días, alrededor de las siete de la tarde, llegan 20 coatis a saludar. Es un momento sencillo, pero muy especial: verlos pasar, observarlos y convivir con ellos se volvió parte de mi rutina y de mi conexión con la naturaleza.
Con el tiempo entendí que esos pequeños encuentros enseñan algo importante: lo extraordinario dentro de lo ordinario. Por eso quise que este proyecto llevara ese nombre. 20 coatis representa encontrar significado en lo cotidiano, disfrutar de los pequeños momentos y de los objetos que nos acompañan en nuestros días.
Un nombre que viene de casa, de mi historia y de lo que me hace sentir presente.
Colaboramos con Lool Pich, una asociación de mujeres artesanas en Carrillo Puerto, Quintana Roo. Ellas trabajan cada pieza completamente a mano, utilizando técnicas textiles tradicionales que han pasado de generación en generación.
Su trabajo es cuidadoso, detallado y lleno de identidad cultural. Cada puntada toma tiempo y dedicación: una pieza puede tomar horas o incluso días en completarse, lo que convierte cada producto en algo único e irrepetible.
Para mí, colaborar con Lool Pich es una forma de honrar nuestras raíces y valorar los oficios que han construido nuestra historia. Quiero que cada persona que compre un producto sepa que detrás de él hay talento femenino, cultura viva y un trabajo digno.
Nuestros productos de cuero vienen desde el corazón de León, Guanajuato, reconocido como la capital del mejor cuero de México. Trabajamos junto a CIATEC para crear accesorios hechos a mano. Cada pieza refleja décadas de tradición, precisión y amor por la artesanía.
Nuestro compromiso es simple: transformar el cuero en accesorios que no solo sean bellos, sino que duren y alberguen emociones y recuerdos.
Además, creemos que la verdadera calidad también es responsable. Por eso, utilizamos cuero de origen consciente y procesos que respetan el planeta, minimizando residuos y promoviendo prácticas sostenibles. Cada accesorio no solo cuenta historias de tradición y diseño, sino que también refleja nuestro compromiso con un futuro más consciente y sostenible.
Quiero agradecerte por ser parte de esta comunidad. Por leer, explorar, apoyar y acompañarme en este proyecto. Cada persona que se cruza en este camino hace que todo tenga sentido, y tu presencia significa mucho para mí.